Este amorío que tengo con el viento
me despeina y me despoja de las prendas que uso, para cubrirme del mundo, me envuelve en su aroma y en sus tonos pastel.
Pero quién sabe si ame de verdad. A veces pienso que susurra en los oídos de muchas y que las cenizas de nuestros encuentros lo saben todo, menos yo.
No me importa si me es infiel. No me duele si tocó otra piel y no siento celos de que sus palabras lleguen a más oídos. Mientras me siga dando la paz que necesito, siempre volveré a lo mas alto de la montaña para saltar y sentirlo de nuevo en mi cara, mi cabello... me despojará de nuevo.