Qué difícil es alejarte cuando amas.
Qué complejo es el sentido de la felicidad y cuánta voluntad se necesita para reconocer los errores y saber cuándo te debes retirar.
En realidad nada ni nadie nos pertenece solo son parte de un breve momento de nuestras existencias infinitas y en cada vida estarán cerca, viviendo diferentes roles y dándonos distintas lecciones de vida.
Pero en esta vida, ahora, qué difícil es soltarte.
Cuánta contradicción aparente para mi bajo intelecto y que pocas razones para olvidarte de mi débil corazón. Cuántos argumentos sonantes en mi retorcida razón que no van, que no cuadran con mi presente de desastre y soledad.
Cuántas veces debo extrañarte para poder olvidarte. Cuántos sueños debo darte para dejar de pensarte.
Cuánto tiempo es preciso para sanarme.
Qué difícil soltarte.