Tuesday

Sabio

Ya no puedo cerrar los ojos para soñar
Cada vez que los cierro veo tu cara pálida y delgada
Veo el palo de rosa que cubre tu boca entre abierta apenas jalando un poco de oxígeno
Y al tomar tu mano no percibo el golpe de tu sangre, no encuentro la fuerza de tu puño.. Sólo tu piel apenas tibia y tranquila
Intento no buscar tu mirada para no desesperarme en la búsqueda y poco a poco voy pensando que todo es un sueño
Un mal sueño
Pero en un intento por vivir le robas todo a una brisa que pasaba por ahí y la absorbes para nunca más dejarla ir
Es como si entrara a un túnel y nunca salió por el otro lado
Y en un parpadeo te vas
En un trago de saliva
Y aunque la verdad golpea mis ojos y mi alma con todas sus fuerzas, no existe espacio en mi razón para dejarla entrar
Y pasó el sabio
Al que todos temen y nadie domina
El único capaz...dicen! De curar heridas
Pero cada día se pasea por mi cuarto y todos mis espacios sin lograrlo
Sabio...
Cierro los ojos para no verlo deambular en las noches
Pero no puedo!
Porque cada vez que los cierro veo tu cara pálida y delgada
Veo el palo de rosa que cubre tu boca entre abierta apenas jalando un poco de oxígeno
Y al tomar tu mano no percibo el golpe de tu sangre, no encuentro la fuerza de tu puño.. Sólo tu piel apenas tibia y tranquila
Intento no buscar tu mirada para no desesperarme en la búsqueda y poco a poco voy pensando que todo es un sueño
Pero ya no puedo soñar
Ya no puedo cerrar los ojos

Sunday

Como si respirara...

No hace falta que compruebe si mi pecho se inflama mientras duermo para ver si estoy viva, el oxígeno que entra a mis pulmones ni siquiera lo siento.
Y cuando quiero ver entre las cortinas de colores que me dejaste, no puedo hacerlas a un lado sin que me golpeen la cara.

Ya no puedo distinguir este dolor que siento... necesitaba dos milagros y no sé si siempre supe la verdad o implicaba una renuncia consolidar al menos uno.

¿Por qué me sigues doliendo si sé que estás ahí? sé que respiras y que estás en medio de algodones haciéndote fuerte poco a poco. Y me sigue doliendo la ausencia de aquel que me enseñó a construir imperios en el mar, siento que apenas pasó y en realidad fue hace casi cinco noches.

Pero tengo un racimo de uvas doradas en mi mano, que sé que quiero conservar pero ante la humillante derrota de mi esperanza y la total destrucción de mi corazón... no sé cómo vivir con mi gran racimo, no sé ni cómo sostenerlo.

A veces siento como si respirara, pero no. Es la brisa de tristeza que corre por aquí.

Máquina del tiempo.

Caí en un río de lodo. Estoy sumergida en un espacio profundo de fango espeso en el que, entre más me esfuerzo por salir, más me hundo. La c...