Saturday

Ojos rotos

El alma me volvió al cuerpo cuando escuché tu voz. Habían pasado cinco largas horas desde que te alejaste del pueblo.
Te esperaba parada junto a la puerta, mirando fijamente el horizonte; buscando en cualquier punto de la luz de la luna tu sombra,
tu blanco carruaje, grande y lleno de esperanza y amor.
Pero no llegabas, y mis ojos se inundaron rápidamente de mares y ríos. Pensé lo peor, y qué equivocada estaba cuando pensé que te quería, cuando pensé que eras lo más hermoso que jamás haya visto, pues ahora, al pensarte en algún extremo de este mundo, me he dado cuenta de mi estupidez.

No necesito perderte para darme cuenta de que tengo. No necesito saberme sin ti para sentir que sin un beso tuyo se me parte el alma.

He vivido equivocada, y hasta llegué a pensar que desde antes conocía el amor, y en verdad no estaba ni cerca de tocarlo, nunca estuve ni al borde de la raíz.

Hoy en ti, nací por primera vez. Hoy, en tus manos, mi corazón latió por primera vez.

Tal cual un día me dijiste tú: "si tan sólo pudiera arrancarme el corazón y dártelo en las manos".

Ahora siento la necesidad de amarte para sentirme viva y despierta, desvarío por tenerte aquí cada segundo que pasas lejos de mí.

Tengo rotos todos los esquemas, tengo destruidos todos los prejuicios, estoy acogida por todos mis colmos y me han dado vida todos mis miedos.

Ya no hay más en la búsqueda, ya no existe la búsqueda. Tengo rotos los ojos.
Sólo quiero vivir y que vivas, sólo quiero acompañarte en la vida, y siempre caminar así.

Yo también lo quiero, yo también te amo.
Yo también puedo cerrar los ojos y dejarme caer, sé que estás con los brazos abiertos esperando mi cuerpo en el aire.

Y cuando tú saltes de la curva de la derecha, estaré hasta el último rinconcito del extremo para atraparte.

Antes coincidía con Dalí, mientras más leía a Nietzsche más creía en Dios. Hoy, mientras más me hundo en el azul mar de tus ojos, más lo siento.

El alma me ha vuelto al cuerpo al escuchar tu voz, mis rotos ojos siguen lubricando de calma y mi respiración regresó a la tierra;
sigue latiendo príncipe, late más fuerte que ayer, late lo más que puedas, que yo estaré aquí para regalarte soles llenos de luz y de risas, y prepararte lunas llenas cada noche junto a mi almohada.

Seguiré manteniendo tus estrellas en el cielo y las haré brillar color amarillo, siempre amarillo.

EL CONTENEDOR

AQUI EN DONDE TODOS NOS MIRAMOS Y NADIE LO NOTA. AQUI, TODOS NOS TOCAMOS Y NADIE SIENTE NADA. AQUI EL SOL QUEMA BAJO LOS ABRIGOS YA CARGADOS POR 12 HORAS. AQUI ME HE SENTADO TANTAS VECES JUNTO A MI MEJOR AMIGO Y NUNCA LO CONOCI, ME DEDICO UNA CANCION QUE NO ESCUCHE. PORQUE AQUI NO SE PUEDE ESCUCHAR NADA, LA CONCENTRACION NO HABITA EN ESTOS CONTENEDORES.
EL SILENCIO ENSORDECEDOR DE LOS GRITOS DE INCONFORMIDAD ATURDEN, LAS FRASES CALLADAS Y LAS ESCANDALOSAS MIRADAS SON TAN FUERTES QUE APENAS SI LOGRAS ESCUCHAR LA CUMBIA.

NUNCA ANTES SENTI TAN MIA LA CUMBIA DE LOS BARRIOS AZTECAS EXILIADOS POR LOS MISMOS QUIENES NO SE SABEN EN SI QUIENES SON. QUE PENA POR ELLOS.

AQUI, ENTRE TANTO EXTRAÑO Y ENTRE TANTO HERMANO YO CAMINO. ENTRE TODOS. A VECES ME LLEVAN COMO GANCHO EN LOS HOMBROS SIN PODER PISAR, UNA VEZ CADA DOS HORAS LA PUNTITA DE MIS PIES APENAS ROZA EL AURA DE LA MADRE.

ES OTRO MUNDO, EL CONTENEDOR. ES UN RESPIRO LARGO, INCOMODO, MALOLIENTE Y APRETADO, PERO AL FIN UN RESPIRO.

ME GUSTA ESCUCHAR MUSICA EN SILENCIO Y BUSCO A LA PERSONA INDICADA PARA PROTAGONIZAR EL VIDEO MUSICAL EN MI CABEZA, PUEDO VER SU NOMBRE Y SU ESTILO. SU GESTO ME DICE LA CANCION QUE LO DOMINARA. PUEDO OBSERVARLO DURANTE 3:40 MINUTOS Y BRINCAR DE PERSONAJE Y ESCENARIO CUANTAS VECES QUIERA. NUNCA LO SABRA.

YA NO ME CALLO EN LA CALLE.

EN ESE RESPIRO, SOLO UN PENSAMIENTO INUNDA MI CABEZA... MI POR QUE. MI MOTIVO. MI FUERZA. LA VIDA QUE ME ESPERA. Y CUANDO HAY QUE AGUANTAR DE NUEVO LA RESPIRACION, JALO AIRE DESDE FONDO DE MIS PULMONES, LUEGO BESO EN EL AIRE AL AMOR Y ME AVIENTO AL FONDO DEL MAR. HASTA EL PROXIMO RESPIRO.

Máquina del tiempo.

Caí en un río de lodo. Estoy sumergida en un espacio profundo de fango espeso en el que, entre más me esfuerzo por salir, más me hundo. La c...