Siempre me diste señales, aún con poca anticipación; pero muy claras.
Cambios radicales y prestos; tensión rebasada, y casi me da una parálisis facial.
De repente, el sueño se volvió pesadilla; el sueño original de sufrir.
Pero cuando ya no estaba tan dispuesta, cuando ya estaba cansada; y fue rápido.
La fe trajo a la estrella, y la estrella me deslumbró, no me dejaba ver nada, me apartó.
Luego, el golpe, la falta, el cambio, el plazo cumplido; misión terminada.
La estrella me mira de lejitos, me vigila y me alienta; me sigue abandonando y al mismo tiempo me alumbra.
Recibo tu luz, la rapidez, el cambio, el cero y tu amor.
Vámonos ya.
No comments:
Post a Comment